lunes, 9 de marzo de 2015

10 formas de mejorar tu clima laboral

Te compartimos estrategias de bajo costo y fáciles de aplicar para motivar a tu equipo y aumentar su productividad.

Bien dicen que la felicidad está en los pequeños detalles. Esta teoría también es aplicable al clima laboral de una empresa, sin importar cuál sea su tamaño o giro. No necesitas instalar una resbaladilla gigante en la entrada, colocar una mesa de billar en un área de juegos ni regalarle a cada empleado una tablet último modelo.

Afortunadamente, existen estrategias muy simples y de bajo costo que pueden ayudar a mejorar de manera considerable el ambiente en la oficina, así como las relaciones entre todos los miembros del equipo. Toma nota:

1. Instala una cafetera
El consumo del café crece en México (1.7 kilogramos al año) y se ha convertido en la bebida “oficial” de los espacios de trabajo, especialmente por sus propiedades energizantes y su delicioso sabor. Instala una máquina de café (de preferencia que despache gratuitamente) en una parte de tu oficina donde varios miembros se puedan reunir al mismo tiempo. Añade otras opciones como té y jugos, para quienes lo prefieran, así como un filtro con agua fría y caliente.

2. Ofrece un servicio de comedor
La comida es un tema importante en las oficinas. Por lo común los empleados tienen dos opciones: o comer fuera de la oficina en restaurantes y puestos de la calle, lo que significa un gasto considerable y es poco sano, o si tienen más tiempo, ir a su casa, lo que es una pérdida de tiempo y dinero en traslados. Una buena opción es ofrecer un servicio de comedor gratuito o de bajo costo como prestación. Es importante asegurar la calidad, el balance y el aporte nutricional de los alimentos.

Otra idea que aplican empresas como Ooyala, una firma de gestión de videos con sede en Silicon Valley, es dedicar un día a una comida especial. En las oficinas estadounidenses, los jueves son de sushi, mientras que en las de Guadalajara el menú varía de hamburguesas, birria, sushi, pozole u otros, según una encuesta realizada semanalmente a los empleados.

3. Decora el espacio físico
La decoración del espacio de trabajo influye en la productividad y motivación de los empleados. Añade color a tu oficina; los tonos cálidos, como el rojo y el naranja, dan energía pero pueden ser un poco estresantes, y los tonos fríos, como el verde y el azul relajan. Lo mejor es tener una combinación entre ambos, y adornar las paredes con imágenes creativas e inspiradoras.

Una opción es colgar posters donde se exprese la misión y visión de la empresa de forma divertida. También es recomendable establecer paredes o pizarrones donde los miembros del equipo puedan compartir pensamientos y comentarios, o simplemente relajarse haciendo dibujos.

En cuanto a la disposición del espacio, apuesta por mesas largas de trabajo, sin separaciones, ya que éstas impulsan el trabajo colaborativo y la generación de ideas. Procura que haya un espacio abierto donde los miembros de tu equipo puedan reunirse y tomar un poco de aire fresco, e incluir sofás en las salas de juntas para cambiar la postura y procurar comodidad.

Tip extra: Apuesta por materiales y mobiliario reciclado y por opciones de iluminación naturales, para reducir el gasto energético.

4. Realiza actividades fuera de la oficina
Las actividades recreativas y ajenas al contexto laboral pueden ser ideales para motivar el trabajo en equipo y las relaciones entre sus miembros. Al menos una vez al mes planea una reunión (de preferencia al aire libre) donde convivas con tus colaboradores y se despejen del estrés del trabajo diario. Podrías organizar un partido de futbol, un día de campo o la visita a un recinto cultural o evento artístico.

Recuerda que la integración es fundamental para aumentar la lealtad por la empresa y mejorar el clima laboral.

5. Impulsa una actividad social o pro-ambiental
Además de ser una responsabilidad que tienes como empresa y de mejorar tu imagen al interior y al exterior, sumarte a una causa social y/o ambiental puede ser una estrategia efectiva para que tus empleados trabajen como equipo en pos de un objetivo y conozcan una parte más humana de ti y de sus colegas.

De acuerdo con el perfil de tus empleados, elige una o varias instituciones a las que apoyar. Una buena forma de hacerlo más efectivo y divertido es realizando competencias sanas entre tus colaboradores. Por ejemplo, para la temporada navideña podrían hacer una colecta de ropa por equipos, y aquel que reúna más prendas obtiene un premio como un día libre o una comida gratis, o algo más simbólico como un ‘trofeo’.

6. Actualiza los programas y equipos continuamente
No hay nada más desesperante que trabajar con herramientas insuficientes y máquinas obsoletas que no permiten a las personas hacer su trabajo eficientemente. Cada cierto tiempo actualiza el software de tus computadoras y los principales programas. No necesitas gastar una fortuna en adquirir nuevo equipo, puedes arrendarlo por menor precio y esperar a que tengas suficiente liquidez para comprar uno nuevo.

7. No prohíbas que la gente revise sus redes sociales
Si bien las redes sociales podrían significar una pérdida de tiempo, debes tener en cuenta que éstas son parte de la vida de muchas personas y que, de hecho, les son necesarias para comunicarse y mantenerse actualizados.

En especial, si trabajas con millennials, esta prohibición te dará una imagen de empresa anticuada y poco innovadora. Así que si quieres atraer talento joven no sólo no lo prohíbas, sino que motiva su uso e impulsa a tu equipo a escribir y publicar temas positivos sobre su trabajo.

8. Ofrece horarios flexibles
El horario fijo de 9 a 6 está probando ser cada día menos eficiente en las empresas. En primer lugar, porque en ciudades grandes esta clase de horarios genera tráfico excesivo y contaminación; en segundo, porque no todas las personas funcionan a la misma hora; y tercero, porque ofreciendo flexibilidad los empleados tendrán mayor balance con su vida personal, lo cual te agradecerán.

Puedes brindar distintas opciones de horarios y dejar que tus empleados elijan, y permitir que al menos una vez a la semana trabajen desde casa u otro lugar. La ideología detrás de esto es que la gente trabaje más por metas a cumplir que por el reloj.

9. Crea proyectos que no estén relacionados con el trabajo
Otra forma de relajar y hacer más divertido el clima laboral es realizar proyectos ajenos al trabajo diario de los miembros. Podría ser algo en beneficio de la empresa, como decorar de manera original la oficina, desarrollar algún prototipo de un producto aunque no se vaya a lanzar o trabajar en conjunto diseñando una campaña de marketing.

Salir de la rutina les permitirá aumentar su creatividad, abandonar su zona de confort e interactuar con personas con las que normalmente no lo hacen.

10. Motiva la salud de tu equipo
Pocas cosas harán sentir a tus empleados valorados como mostrar una preocupación genuina por su salud y bienestar. Impulsa en tu oficina el ejercicio y la alimentación sana, entregando, por ejemplo, opciones de frutas y yogurt para desayunar. También puedes instalar una caminadora o acondicionar un pequeño espacio (incluso en el mismo escritorio) donde cada mañana o a medio día hagan ejercicios de yoga y respiración.

Otra idea es crear una oficina bici-amigable, donde puedan estacionar sus bicicletas, e inscribir a tu equipo a carreras o eventos deportivos. Además, cada seis meses o un año realiza check-ups para evaluar el estado de salud de cada miembro.

10 tips para un equipo de trabajo saludable

                          
Toma nota de estos consejos para que tus empleados recuperen la energía perdida y sean más productivos en la empresa.

No hay duda que los lugares de trabajo saludables y felices tienen a los equipos más productivos. Cuando apenas estás lanzando una empresa, invertir en programas de ejercicios o en un gimnasio completo puede ser muy costoso. Por suerte, los hábitos saludables no tienen que costar tanto. Hay muchas formas para preservar la salud de tu equipo y hacer que tu negocio funcione perfectamente.

Aquí está la fórmula para mantener a tu equipo saludable sin la necesidad de una gran inversión:

1. Compra comida saludable. Ve a una tienda dos veces por mes y compra productos saludables como fruta fresca, nueces y barras de granola para la cocina.

2. Organiza eventos saludables. Una o dos veces al mes, pídele a la gente que prepare una dieta nutritiva en su casa para que se la coman como grupo.

3. Trae a un instructor de yoga para tener una clase después del trabajo. Un estudio de 2009 dice que aproximadamente 40 adultos se dieron cuenta que 20 minutos al día de meditación guiada y yoga les bajaba el nivel de estrés más de un 10 por ciento y mejoraba sus hábitos de sueño.

4. Sal de la sala de conferencias y discute ideas importantes mientras caminas. Un estudio de 2011 afirma que 400 mil personas en Taiwán descubrieron que con 15 minutos de ejercicio moderado tendrían grandes beneficios de salud y que su expectativa de vida aumentaría tres años.

5. Invierte en un escritorio en el que deban estar de pie. Es importante que los empleados no estén sentados todo el día. Un estudio sugiere que si las personas se levantan de vez en cuando, puede disminuir la fatiga y el malestar en los que tienen sobrepeso.

6. Promueve el cuidado preventivo. Una forma de hacer esto es impulsando a todos a vacunarse o buscar a alguien que vaya a tus oficinas y ofrezca este servicio.

7. Promueve el ejercicio en grupo. Puede ser una vez a la semana o en fines de semana y las actividades pueden incluir correr, hacer yoga o un boot-camp.

8. Pregunta sobre paquetes en gimnasios locales. Las cadenas más grandes ofrecen programas de salud y paquetes corporativos.

9. Enfatiza en la educación invitando a un nutriólogo, coach de salud o hasta a una maestra de aerobics o de cocina. Deja que los empleados se inscriban con estas personas para que los guíen y adopten buenos hábitos en su vida.

10. Diles que tomen descansos durante el día. Un estudio de 2010 dice que hasta un pequeño break mental puede mejorar mucho la habilidad de una persona para concentrarse en diversas tareas durante más tiempo.

25 cualidades del emprendedor exitoso

                             
Aunque muchos factores influyen para que un negocio triunfe o fracase, estas características son comunes entre sus fundadores.

Sin importar cuál sea tu definición de éxito, hay un gran número de características que son comunes entre las personas de negocios exitosas. No importa que no las tengas todas; muchas de ellas pueden aprenderse con la práctica y desarrollando una actitud positiva, especialmente si estableces metas y te esfuerzas por conseguirlas.

Te compartimos 25 de las más importantes:

1. Hacer lo que les gusta
Lo que obtengas de tu negocio en forma de satisfacción personal, ganancias económicas, estabilidad y placer será la suma de lo que pongas en él. Así que si no disfrutas lo que haces, esto se reflejará en tu negocio, lo que te llevará al fracaso.

2. Tomarlo seriamente
No puedes esperar ser efectivo y exitoso en los negocios a menos de que creas realmente en tu empresa y en los productos o servicios que vendes. Muchos emprendedores fallan tomándose su trabajo en serio, lo que evita que se mantengan motivados.

3. Planear todo
Planear cualquier aspecto de tu negocio no sólo es algo que tienes que hacer, sino también construye hábitos que necesitas implementar y mantener como emprendedor. El acto de planear es tan importante porque requiere que analices cualquier situación del negocio, que investigues y reúnas información. Hacer un plan de negocios también tiene una segunda función: tener tus metas y cómo alcanzarlas en papel.

4. Manejar el dinero sabiamente
La sangre de todo negocio es el flujo de efectivo. Lo necesitas para adquirir inventario, pagar servicios y nómina, promover tu negocio, reparar y adquirir equipo, y pagarte a ti para que puedas seguir trabajando. Es por eso que los emprendedores deben ser sabios al administrar su dinero. Hay dos conceptos básicos que debes entender: activos (el dinero que recibes de tus ventas) y pasivos (tus gastos).

5. Pedir por la venta
Un emprendedor siempre debe recordar que cualquier actividad de marketing y publicidad es inútil -sin importar qué tan cara o creativa sea- si no consigue una cosa: pedir la venta. Esto no significa que no sea un gran activo de tu negocio el que seas un buen vendedor o publirrelacionista, sino que estas habilidades no serán útiles a menos de que les pidas activamente a las personas que compren lo que vendes.

6. Recordar que todo se trata del cliente
Tu negocio no se trata de los productos o servicios que vendes, ni de los precios o de tu competencia. Tu negocio se trata de tus clientes. Después de todo, tus clientes son los que deciden si triunfará o fracasará. Por eso, todo lo que hagas debe estar enfocado en el consumidor; de ahí que es tan importante que lo conozcas a la perfección.

7. Ser un buen auto-promotor (sin ser molesto)
Uno de los grandes mitos sobre el éxito personal y empresarial, es que tus habilidades y beneficios serán descubiertos y aceptados por las masas que harán filas para comprarte. ¿Pero cómo puede esto suceder si nadie sabe quién eres o qué vendes? La auto-promoción es una de las herramientas más beneficiosas, pero subestimadas, que los emprendedores tienen a su disposición.

8. Proyectar una imagen positiva del negocio
Tienes tan sólo unos minutos para dar una impresión positiva y memorable a las personas con las que deseas hacer negocios. Siempre debes dar una imagen profesional, aunque no tengas mucho presupuesto. Para impresionar a tus clientes apóyate en la creatividad y presta atención a cualquier detalle para dar la imagen que deseas.

9. Conocer a sus clientes
Una de las ventajas competitivas que los emprendedores tienen frente a los grandes competidores es que pueden ofrecer una atención personalizada. Tú puedes responder llamadas y conocer directamente a los clientes, lo que hará que confíen más en ti.

10. Aprovechar la tecnología
Debes evitar dejarte sumergir demasiado por la alta tecnología, aunque sí debes aprender cómo sacarle provecho. Asegúrate mantenerte actualizado en este aspecto; recuerda que la mejor tecnología es la que te ayuda, no la que impresiona a tus vecinos.

11. Tener un equipo increíble
Nadie puede construir un negocio solo. Es una tarea que requiere de un equipo tan comprometido como tú. Tu equipo puede incluir familiares, amigos, proveedores, alianzas de negocios, empleados, asociaciones y comunidad; y sobre todo: a tus clientes.

12. Darse a conocer como experto
Cuando tienes un problema que necesita solucionarse, ¿buscas el consejo de quien sea o de alguien que te ayude a resolverlo? Obviamente buscas la mejor asistencia que puedes recibir. Por eso, conforme más experto eres en tu negocio, más personas te buscarán, creándote mayores oportunidades de ventas y referencias.

13. Crear una ventaja competitiva
Un negocio debe tener bien definida su propuesta única de venta. Esto no es más que preguntarte: ¿Por qué alguien compraría tu producto o servicio en lugar de a la competencia? En otras palabras, qué aspecto te diferencia de tus competidores. Esto puede ser un servicio al cliente personalizado, ofrecer una garantía más amplia, mayor calidad, flexibilidad, mejor precio, entre otras.

14. Invertir en sí mismo
Los emprendedores más exitosos compran y leen libros, revistas, periódicos, sitios Web y publicaciones de su industria, sabiendo que estos recursos mejorarán su entendimiento del negocio. También hacen networking con empresarios exitosos, asisten a seminarios y toman cursos. Hacen esto porque saben que el aprendizaje es continuo y nunca dejan de invertir para crecer.

15. Sé accesible
En esta época todo lo queremos rápido y al momento. De la misma manera, debes facilitarles a las personas hacer negocios contigo, lo que significa que tienes que ser accesible y dar a conocer tus productos o servicios. Debes entregarles a los clientes lo que quieren, cuando quieren.

16. Construir una reputación sólida
Una buena reputación es uno de los mejores activos de un emprendedor. No es algo que puedas comprar; es algo que te ganas cumpliendo tus promesas y la consistencia es clave para lograrlo. Sólo así los clientes confiarán en ti.

17. Vender beneficios
Mostrar las características de tu oferta es para novatos; vender los beneficios asociados con ellas es lo que consigue ventas y clientes. Por eso, tu publicidad, presentación de ventas y sitio web son vitales. Usa cada medio para comunicarle a tu audiencia los beneficios de tus productos o servicios.

18. Involucrarse
Siempre intenta involucrarte con la comunidad que apoya tu negocio. Puedes hacer esto de muchas formas, como ofrecer voluntariados, hacer donaciones u organizar eventos para la comunidad. A las personas les gusta hacer negocios con gente que conocen y respetan.

19. Atraer atención
Los emprendedores no pueden perder tiempo, dinero ni energía haciendo actividades promocionales que buscan construir posicionamiento en el largo plazo, gracias a la exposición repetida. Si lo haces, probablemente te quedarás sin dinero antes de lograrlo. En lugar, haz acciones de promoción en las que puedas involucrarte y atraigan atención a tu negocio.

20. Dominar el arte de la negociación
La habilidad de negociar efectivamente es una habilidad que todo emprendedor debe esforzarse por tener. En los negocios, se usa todos los días, todo el tiempo. Esto te ayudará a conseguir tratos ganar-ganar-, que son la base de las relaciones duraderas.

21. Diseñar su espacio de trabajo para el éxito
Planea con cuidado el diseño de tu oficina, de manera que pueda asegurar el mejor desempeño y productividad, así como te otorgue una imagen profesional.

22. Organizarse
La clave para mantenerte organizado no está en qué tipo de archivos tengas o qué tan limpio esté tu escritorio, sino en cómo administras tu negocio. Es establecer una rutina mediante la cual puedas conseguir lo mayor posible durante la jornada laboral. De hecho, debes desarrollar sistemas y rutinas para todas tus tareas. Pequeñas cosas como tener una agenda actualizada o una lista de pendientes pueden ayudarte.

23. Tomarse tiempo libre
La tentación de trabajar sobre reloj es muy real para los emprendedores. Después de todo, no tienes a un jefe que te diga a qué hora debes llegar o irte. Pero para rendir mejor es recomendable que te tomes descansos, días libres y vacaciones. Para que cumplas con ello agéndalos en tu calendario. Si sólo trabajas y nunca te diviertes se verá afectado tu humor, desempeño y hasta tu servicio al cliente.

24. Limitar el número de sombreros que usa
Es difícil que un emprendedor delegue; intenta hacer cuantas tareas sea posible y la habilidad de hacer multitasking es una característica común entre ellos. Sin embargo, debes pensar qué será lo mejor para tu negocio en el largo plazo y aprender a delegar responsabilidades.

25. Dar seguimiento constantemente
El contacto constante con clientes, prospectos y socios debe ser un mantra para cualquier emprendedor. Esto te ayudará a convertir prospectos en clientes, incrementar el valor de cada venta, conseguir que los compradores regresen y construir relaciones de negocios más sólidas.

5 pruebas de que el éxito llega a cualquier edad


Aunque las startups estén llenas de emprendedores jóvenes, no hay que pasar por alto que los más sabios y experimentados también triunfan.

Actualmente es normal sentir que todos los emprendedores están sus 20s. Hay muchas historias de jóvenes emprendedores que son millonarios, pero eso es sólo es una parte. Hay muchos iniciadores de negocios que tuvieron grandes ideas más tarde, lo cual los llevó a crear empresas que han sobrevivido muchos años.

Aquí hay cinco personajes que comenzaron tarde y que probaron que el éxito es posible a cualquier edad:

1. Leo Goodwin, GEICO. La Compañía de Seguros de los Empleados del Gobierno (GEICO por sus siglas en inglés) es una marca de seguros de automóviles en Estados Unidos con figuras publicitarias conocidas. Trabajando como contador en San Antonio, Texas, en 1930, Leo Goodwin se dio cuenta que los seguros necesitaban una reforma. Descubrió que las empresas no lidiaban con los clientes directamente, lo cual les podía ahorrar mucho dinero que tomaban los corredores.

En 1936, a sus 50 años, Leo fundó GEICO en Washington D.C. A diferencia de los demás hombres de negocios, él trabajó con su esposa Lillian para sacar adelante la empresa. Al final del año tenía 12 empleados y tres mil 700 pólizas activas. Hoy en día emplea a 27 mil personas y tiene más de 14 millones de asegurados.

2. Harland David Sanders, Kentucky Fried Chicken. El Coronel Sanders no comenzó como la idea de un hombre de negocios. Perdió a su padre a muy temprana edad, luchó intensamente con su padrastro y fue despedido de múltiples empleos. Sin embargo, estaba determinado a no rendirse y esta cualidad lo llevó al triunfo.

Mientras trabajaba en una gasolinera, se hizo muy popular por su deliciosa receta de pollo. Después de que ese establecimiento se quemara, Sanders logró que ahí se construyera un motel y un restaurante. En 1952, a los 62 años, Sanders pudo franquiciar su Kentucky Fried Chicken (KFC) por primera vez. Actualmente KFC tiene más de 18 mil 800 locales en 118 países diferentes.

3. Robert Noyce, Intel. Después de obtener su doctorado en física de MIT, Noyce encontró un trabajo como ingeniero de investigación. En 1957, él y otras siete personas dejaron su empleo y fundaron una empresa llamada Fairchild Semiconductor Corporation. Aunque tuvo algo de éxito, eventualmente se salió junto con Gordon Moore.

Ambos fundaron Intel cuando Noyce tenía 41 años. Éste era considerado un visionario y trataba a la gente como familia. Rechazaba los beneficios que recibían otros CEOs y buscaba que el ambiente de la compañía fuera más relajado. Además, supervisó la invención del microprocesador, una innovación que revolucionó la tecnología y que conforma la fundación de las máquinas que usamos actualmente.

4. Reid Hoffman, LinkedIn. Seguro crees que una empresa como LinkedIn, una gran red social, fue fundada por un joven emprendedor ¿verdad? ¡No! Hoffman tuvo dificultades para saber qué iba a hacer al terminar la carrera en Stanford. Decidió trabajar pero, para hacerlo estratégicamente, hizo un mapa para saber lo que debía aprender antes de comenzar su empresa.

Cuando emprendió solo, fundó un sitio de networking llamado Socialnet, creyendo que si tenía un algoritmo que coincidiera tendría éxito. Trató de publicitar su nuevo sitio en revistas y periódicos, pero no llegó muy lejos. Al final, se fue y se unió a PayPal y antes de dejar ese trabajo en 2002 creó LinkedIn. Hoffman tenía 35 años cuando fundó la empresa y 43 cuando la hizo pública.

5. Carol Gardner, Zelda Wisdom. Cuando tienes 52, estás recién divorciada, en quiebra y desesperada, posiblemente lo último que hagas sea pensar en iniciar una empresa. Pero tal vez sea lo que el doctor ordenó.

Después de que compró un perro, como recomendación de su terapeuta, Carol Gardner ganó un concurso local de tarjetas de Navidad poniendo una foto de su perro con detalles graciosos.

Esta victoria la inspiró a iniciar una empresa de tarjetas de felicitación, a la cual le puso el mismo nombre que su perra, Zelda. En 2010, Zelda Wisdom estaba valorada en 50 millones de dólares, lo cual muestra que realmente nunca sabes de dónde podrá venir tu siguiente gran idea.

Tener un negocio no es fácil, requiere trabajo duro y disciplina. Como resultado, no debería sorprenderte que muchas veces sean los más sabios los que saben navegar mejor por ese camino.

miércoles, 4 de marzo de 2015

RSE: El riesgo de volver al paternalismo

                 

Es bien sabido para todos que la Responsabilidad Social de las Organizaciones, sean estas empresariales o no, públicas o privadas, con ánimo o sin ánimo de lucro no es, en su integralidad, un concepto necesariamente novedoso.

Aunque la Unión Europea definió con gran acierto, claridad y simplicidad el concepto en su libro verde de 2001 cuando define que la “RSE es la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y en sus relaciones con sus interlocutores”, se evidencia que en el auge reciente de la RSE, lo “novedoso” no es la integración voluntaria de las organizaciones de las preocupaciones sociales y medioambientales; esta tendencia en lo social se evidencia hace muchos años en el mundo empresarial con aproximaciones filantrópicas y paternalistas no necesariamente vinculadas a la cadena de valor de la organización. La vinculación de las preocupaciones medioambientales tardó un poco más en asentarse en el mundo de las organizaciones, fueron la última mitad del siglo XX y un interesante inicio de este siglo XXI los testigos de un mayor compromiso de las organizaciones con la sostenibilidad ambiental.

Hay, a mi modo de ver, dos importantes novedades o innovaciones en el auge reciente de la RSE que debemos valorar mucho más para reconocer los avances, identificar las oportunidades y, sobre todo, evitar caer en la tentación de retroceder en el valioso camino recorrido:

1. La primera gran novedad es la comprensión de la RSE como un modelo integral de gestión organizacional que supone una estrategia global que debe involucrar al menos 5 dimensiones de la empresa: la cadena de valor, el equipo humano, el gobierno corporativo, la inversión social estratégica y la gestión medioambiental. Esta comprensión ha obligado a las empresas a hacer grandes esfuerzos en diseño de programas y estructuras, alineación estratégica, reporte y diálogo con grupos de interés, entre otros, pero también les ha ayudado a identificar grandes oportunidades al entender la RSE como la nueva fuente de ventaja competitiva sostenible.

2. La segunda novedad y, desde mi punto de vista, la principal herencia que nos dejan estos años recientes de avance de la Responsabilidad Social es el enfoque de grupos de interés. Por mucho tiempo las expectativas de un único grupo de interés (los accionistas) definían la estrategia empresarial. Fue bien entrado el siglo XX el que nos permitió ver que las expectativas de otro grupo de interés (los clientes) empezaban a tener peso creciente en el diseño de la estrategia de las organizaciones. Fue la RSE entendida como un modelo integral de gestión, la que permitió que las expectativas de los múltiples grupos de interés con los que se relacionan las organizaciones (accionistas, clientes, proveedores, trabajadores, comunidades, medios de comunicación, gobiernos, etc) empezarán a ser tenidas en cuenta en la formulación estratégica y por ende se hiciera indispensable, crear, propiciar, innovar o fortalecer los espacios de diálogo y comunicación con dichos grupos.

Soy testigo de excepción de que, esta evolución del concepto y de su aplicación, aunque resulta más costosa y compleja, ha sido apropiada por un número creciente de organizaciones en Colombia, independientemente de su sector, de su tamaño y de sus condiciones.

Evidentemente el modelo paternalista, basado solamente en bienintencionadas apuestas filantrópicas y, alejado de planteamientos y justificaciones de estrategia y competitividad, supone menos esfuerzo, menos creatividad, menos rendición de cuentas y menos diálogo con los grupos de interés.

Independientemente de cómo la llamemos: RSE, Sostenibilidad, Arquitectura Social, Valor Compartido, etc., es de la mayor importancia que las organizaciones no corramos el riesgo de volver al paternalismo sino que insistamos en el camino ya recorrido que entiende integralmente la responsabilidad de la organización con todos y cada uno de sus grupos de interés.

Se reciclaron más de 710 toneladas de envases Tetra Pak


                                           


A la hora de reciclar los colombianos están aportando un grano de arena. Así se ve reflejado con las cifras que la empresa líder en sistemas de procesamiento y envasado de alimentos, Tetra Pak presentó. Según la compañía en 2014 aumentó en 34% el número de envases reciclados en comparación con el año anterior.

“Se lograron recolectar 712 toneladas de envases de Tetra Pak durante e2014, una cifra que supera las 533 que se recogieron en 2013. Así mismo, hemos logrado fortalecer la infraestructura del reciclaje de nuestros productos en el país, y ya están funcionando siete plantas que los procesan en diferentes ciudades,” explicó Tatiana Liceti, directora general de Tetra Pak para la región Andina.

Dentro de su política de Desarrollo Sostenible, Tetra Pak se impuso la meta para 2020 de producir envases que provengan 100% de recursos naturales renovables. Hoy, 75% de los envases proviene de fibra de cartón y desde 2014 más de 95% de los envases que se comercializan en el país, contienen plástico derivado de la caña de azúcar (polietileno verde), logrando que ya 82% de los envases provenga de materias primas renovables.

“Nuestras metas son muy ambiciosas y nos hemos puesto a la tarea de impulsar el reciclaje desde todos los ángulos: la recolección de envases, la disminución de su impacto en el ambiente, el trabajo con la cadena de valor y sobretodo la educación para lograr incidir en los hábitos de consumo de los colombianos”, añadió Liceti.

Sierra Nevada beneficiada con los programas RSE
Con proyectos como el de Sierra Viva, un programa de manejo integral de residuos sólidos en la Sierra Nevada de Santa Marta, se logró recoger alrededor de 92 toneladas de residuos durante 2014. También en compañía del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Coca Cola y Corporación Horizontes, se gestiona el programa CREA, el cual propone un curso de responsabilidad ambiental, por medio del cual entregan alrededor de 300 becas educativas a líderes comunitarios, docentes y comunidades étnicas de 23 departamentos del país. Gracias a los resultados obtenidos por este programa, le fue reconocido el premio Colombia Sostenible de la Fundación Siembra Colombia.

El talento humano es el capital más importante

                          
Es imposible negar que el mundo está cambiando a una velocidad vertiginosa, las nuevas tecnologías están transformando industrias, empresas, gobiernos y la forma en que vivimos en general. La expansión masiva de las computadoras y portátiles demoro décadas, la expansión de los teléfonos móviles se ha hecho en solo unos años. Hoy, la mayoría de los 6.000 millones de habitantes del mundo tiene acceso a un celular y esto se está extendiendo a través del “internet de las cosas”, que conectará la nevera y cafetera de un hogar, con las maquinas basadas en inteligencia artificial que proliferarán en cualquier empresa.


Empresas como Uber, Tappsi, Airbnb Netflix, ZipCar, están expandiendo la economía compartida, haciendo mucho más eficiente el uso de los recursos, y disrumpiendo tradicionales formas de producción, y mercados en su totalidad. Estas transformaciones están generando un enorme impacto en el mundo laboral y consecuentemente en el talento necesario para progresar en el siglo XXI.

El contrato implícito entre empleador y empleado ya no es igual que antes. Se estima que un joven cambiará de empleo 15 o 20 veces en su vida laboral, y ya no existen corporaciones que ofrezcan seguridad laboral toda la vida. En Estados Unidos más de un tercio de la fuerza laboral es móvil, y se espera que esto siga creciendo en todo el mundo. Según la consultora PriceWaterHouse, 37% de la fuerza laboral global (1.300 millones de trabajadores) serán “trabajadores móviles” hacia 2020.

El mercado laboral ha cambiado, la demanda por el talento es mucho más competitiva y es global. Un estudiante de Colombia competirá por trabajo con uno de Singapur, y de Marruecos. Las organizaciones no tienen límites geográficos para reclutar personal, pero les sigue costando mucho conseguir el mejor talento.

Existe una notoria desconexión entre la escuela y la demanda laboral. De acuerdo a estudios de PWC y McKinsey, dos tercios (63%) de los CEO globales temen no encontrar los perfiles adecuados para las nuevas posiciones y necesidades de innovación. Hacia 2020 esperan un déficit de unos 85 millones de trabajadores calificados para cubrir vacantes a nivel global.

Si no mejoramos la educación en América Latina, no lograremos participar de esta nueva economía. Invertimos mucho en educación como porcentaje de nuestros productos brutos, pero tenemos muy baja calidad, y más todavía entre las comunidades más vulnerables. Los índices de desigualdad en nuestra región son los más altos del mundo y no harán más que aumentar con el advenimiento de las tecnologías y la automatización, dividiendo a quienes puedan o no participar de la sociedad del conocimiento.

El sector privado tiene mucho en juego en este proceso. Cada vez más, demanda trabajadores con alta calificación para desarrollar tareas que le permitan mantenerse competitivo en el mercado, pero al mismo tiempo admite las dificultades que tienen para encontrarlos y las debilidades de los gobiernos para proveer soluciones innovadoras. De ahí, su creciente interés en la educación, que se traduce en un renovado impulso a la filantropía pero también a la inversión de riesgo en modelos innovadores de aprendizaje y enseñanza, como mostramos en nuestro reciente libro Educación 3.0 La Batalla por el Talento en América Latina.

Colombia es pionero en la participación del sector privado en la educación, todos los sectores de la sociedad parecen consientes de esto. Fondos de inversión y emprendedores abundan, y lo mismo empresas de todos los tamaños. La Asociación de Fundaciones Empresariales, es un buen exponente de esta tendencia, agrupando 57 fundaciones de origen empresarial y familiar, de las cuales 65% está trabajando en educación. Generar el mejor talento en nuestros países es una responsabilidad de todos, el sector empresarial puede traer la innovación y liderazgo fundamental para enfrentar estos desafíos.